3 d’abr. 2011

El abecedario de la novela

Almirante

Barco
Cristiandad
Dios
España
Fe
Galera
Herejía
Inquisición
Juicio
Tekit 
Lutero
Mayas
Naturaleza
Omnisciente
Puerto
Quema
Religión
Sevilla
Ticitl
Ultraje
Virrey
Exterminio
Yucatán
Azteca


Wordle: Untitled

Llenando lagunas

Fragmento: Entre el primer y el segundo párrafo de la página 277

[…] podría predisponerle a su favor.
-         ¿Te gusta esta comida preparada especialmente para ti, hermano?
-         Sí, me recuerda a nuestra infancia – dijo Luis, esbozando una sonrisa aunque por dentro pensaba que su hermano no tuvo ningún papel relevante.
-         ¡Ah sí! Que recuerdos tan bonitos – respondió Rodrigo – por cierto, hermano, nunca he sabido a donde ibas los miércoles por la tarde. Hubo una época que durante ese tiempo no te vi nunca.
Rodrigo pudo apreciar como Luis pasaba de su típica figura recta y segura a otra totalmente desconocida hasta ahora ya que enrojeció de golpe.
-         Me salió un pequeño trabajillo por el pueblo. Un día un comerciante de un local me ofreció que lo ayudara en su trabajo. ¿Cómo es posible que te dieras cuenta, Rodrigo, si apenas nos veíamos en el palacio de papá?
-         Bueno, digamos que en esos tiempos cuando me aburría me dedicaba a seguir por el palacio a cualquiera de los habitantes del lugar
-         ¿¡Cómo!? – le espetó Luis - ¿estás diciendo que nos espiaste?
-         Sólo lo hacía cuando me aburría
En ése momento Luis sintió un sentimiento hasta ese momento desconocido en él, sentía algo parecido al odio. No podía creer que un hijo del Almirante de Medina de Rioseco se dedicara a seguir y espiar a los miembros de su propia familia de sangre real.
-         ¿Y eras consciente de lo que hacías?
-         ¿Tan grave es la cosa? – contestó Rodrigo – yo lo veo como un simple juego de infancia
-         Pero nos invadías la intimidad. Imagínate que alguno tuviera por lo que fuese algo que esconder a los demás y tú lo supieras.
-         De hecho… 
Pero Luis no quiso saber más y se calló porque sabía que si la conversación seguía sus relaciones se deteriorarían más de los que ya estaban.

30 de març 2011

Reportaje


La civilización maya

Una de las culturas más conocidas dentro de la multitud y diversidad cultural que había antes de la llegada europea a América es la cultura maya. Esta cultura estaba situada básicamente en México (en la península del Yucatán), Guatemala y El Salvador.

La civilización maya es probablemente una de las más antiguas de la historia de la humanidad. Esta cultura propia de los indios nativos en el Yucatán, tuvo una larga extensión en el tiempo, se inicio aproximadamente en el año 2000 a. C y finalizó su existencia con la llegada de los españoles, durante el siglo XVI después de cristo. Así pues cuando se habla de la cultura o civilización maya es muy difícil hablar en general porque su extensión fue muy larga.
La historia de esta cultura se puede dividir en tres grandes períodos: el preclásico maya, el período clásico y el período posclásico. 

El preclásico maya (2000a.C – 320 d.C. aprox.)
En esta primera etapa es cuando empiezan a surgir el primer conjunto de población maya, en el 2000 a.C. Estaban situados por la actual zona de Guatemala. Después, aproximadamente 400 años después, llegaron los primeros mayas que habitaron en la península del Yucatán, el lugar más representativo de esta civilización.
Durante esta época el pueblo empieza a construir las primeras ciudades. También empiezan a trabajar la tierra, a cazar y a pescar; a idolatrar dioses y a desarrollar una industria textil. Gracias muchas de estas ocupaciones empezaron a surgir productos como el maíz o el cacao.
La tradición maya se empezó a instaurar desde este momento porque ya en ese tiempo se hacían honras fúnebres, culto a los dioses y uso de la escritura. Todas estas costumbres se suponen que están adoptados de los Olmecas, otra civilización de la zona de Mesoamérica. 

El clásico maya (320d.C – 987d.C)
 Esta época también es conocida como Época Dorada de los mayas porque es el momento de máximo esplendor esta cultura mesoamericana ya que se construyeron multitud de ciudades importantes, desarrollaron la agricultura y los sistemas de producción.
También se mejoró en el desarrolló de la  religión que, a partir de ese momento tiene una importancia más relevante. Lo que hicieron en religión fue crear los jeroglíficos mayas gravándolos en las paredes de los grandes edificios. El poder adquirido de la religión fue prácticamente máximo pero nunca llegaron a obtener cargos de poder.
Algunas de las ciudades más importantes de esa época de crecimiento fueron Izamal, Coba o Uxmal.
Esta prosperidad de la civilización se vio entorpecida, en algunas ocasiones, por otras culturas de la misma zona que intentaron colonizar el territorio ocupado por los mayas. Esto no fue así y este período de prosperidad y desarrollo duró hasta el año 900 d.C. aproximadamente.

El posclásico maya (987d.C. – 1542d.C.)
Durante este período se inicia la decadencia de la cultura maya que se culminaría con la llegada de los colonos españoles en el siglo XVI.  La crisis se inició en el Norte del Imperio, en la península del Yucatán y la zona de la Rivera Maya. Allí algunos pueblos y algunas ciudades cayeron en manos de otras civilizaciones mesoamericanas. La cultura más importante que entró en ese territorio fueron los Toltecas.
Esto provoco la migración hacia el sur de la población maya residente en la zona donde los Toltecas habían entrado. Esta población fue ampliando su territorio hacia el sur pero nunca exterminaron a los mayas ya que algunos reductos de poblaciones mayas siguieron haciendo vida y rituales propios en el sur del Antiguo Imperio.
Esta pequeña prosperidad en estos lugares se vio definitivamente truncada con la llegada de los españoles de la zona durante el siglo XVI.

Tipo de vida de la sociedad maya
Los mayas se agrupaban en ciudades en donde vivían en casas unifamiliares y también habitaban edificios donde cabían muchas familias. En estas ciudades había templos sagrados dedicados a la religión en el centro. En las casas, que estaban situadas más o menos cerca del centro de la ciudad, había habitaciones en donde la luz era escasa. Estas estancias sólo eran utilizadas para dormir.
Por lo que respecta la vestimenta representaba una clase social dependiendo de que ropas se llevaban. La vestimenta también dependía de las zonas geográficas. La mayoría de los trajes usados por las mujeres consistían en largas faldas con diferentes adornos. Los hombres, por su parte, usaban un pantalón llamado patí. Lo más destacado de las vestimentas mayas es sin duda la multitud de colores y adornos que llevaban.
En la sociedad maya se sabe a ciencia cierta que hubo esclavitud y que existieron artesanos y los campesinos. La élite social estaba formada por nobles y sacerdotes.


La influencia maya hoy en día
Cuando se habla de la gran cultura maya, se habla del período clásico de los mayas, es decir, del período del gran Imperio próspero. Durante esta etapa se desarrollan algunas teorías que han ayudado a desarrollar algunas de las que conocemos hoy en día. El calendario y la duración de un año; la observación de los astros; el número 0 o el uso de operaciones aritméticas en matemáticas son cosas que tienen sus orígenes en esta cultura situada en la zona central del continente americano.
Los mayas hicieron un cálculo estimado de lo que podría durar un año. Las conclusiones fueron que un año tiene la duración de 365, 24249 días. Hoy la NASA define al año como un conjunto de 365, 242128. Así pues, se puede decir que los mayas lograron prácticamente el mismo resultado que se ha logrado hoy pero con muchos menos medios. En los últimos tiempos, se ha hablado del fin del calendario maya puesto que esta civilización predijo que el año 2012 se acabaría la vida humana.



27 de març 2011

Si El país de las mariposas fuera…


… una flor sería el espliego porque es una de las pocas flores que se nombran y en la novela (si no es la única) y porque tiene cierta importancia simbólica. La madre de Mariana, doña Ana, se aromaba con esta flor para aliviar sus dolores de cabeza. El olor de esa flor se le queda a Mariana como olor característico. 
… una canción sería You give love bad name (Le das mal nombre al amor, en castellano) de Bon Jovi porque esta canción habla de alguien que es amado por otro pero le hace daño. Es un poco como la relación que Rodrigo tiene con Mariana: la ama pero para conseguirla le va haciendo daño y usa mal el término amor, como dice la canción. Creo que esta relación de los hermanos es importante porque es una de las cosas que hace que la novela avance ya que gracias a que el hermano la quiera a su lado se va al Nuevo Mundo.
… un animal sería el lobo porque creo que en esta novela aparecen bastantes personajes que son astutos o creen serlo como Rodrigo o Luis. Ambos hermanos utilizan su astucia para sus intereses, el primero para tener cerca a Mariana y el segundo para lograr favores del rey. Además en el personaje de Rodrigo también encaja la figura de astucia mala que representa el lobo.

Final Múltiple (II)


[…] – Vayámonos, mi niña
Mariana seguía intentando comunicarse con la tíctil. Finalmente después de varios minutos esperando alguna reacción de la anciana, Mariana se rindió e hizo caso a Beatriz. Justo después de que las mujeres se fueran de la escena con la tíctil, esta pronunció sin dificultad apara rente una palabras en castellano.
-         Sígueme, muchacha  
Mariana la siguió sin pronunciar ninguna palabra pero Beatriz se quedó allí mirando hacía donde iban las otras dos. La tíctil guió a Mariana por la casa y le dio una mariposa disecada en un marco. Con esto Mariana recordaría para siempre a Miguel y maravilloso lugar de las mariposas
-         Muchas gracias, de verdad – dijo la joven mirando a los ojos a la anciana
Esta respondió asintiendo a Mariana.
-         Venga, Mariana, vamos – le dijo Beatriz.
Las dos castellanas se fueron a hablar con Luis para saber cuando sería la partida del barco. El ayudante del rey respondió que sería esa misma noche así que ya podían acabar de hacer las maletas.
Mariana quería tener un último día tranquilo en el Nuevo Mundo pero lamentablemente no pudo ser así debido a unos extraños mareos que empezó a tener después de la comida. Con el paso del tiempo estos mareos se transformaron en vómitos.
-         No estás para viajar, hermana.
-         Pero debo irme de este lugar, estar aquí es lo que me está provocando esto. Por favor hermano, te lo suplico, dejame marchar.
-         Es muy arriesgado y tú lo sabes
-         Pero nuestro padre está solo en Medina de Rioseco y yo debo ir allí. Dejame ir hermano
-         De acuerdo – cedió Luis – pero antes de partir bébete esto que te aliviara los mareos.
Cuando el extraño líquido se deslizó por la garganta de Mariana, la joven sintió como la bebida le producía un ardor por el esófago. No le despertaba ningún interés saber que tipo de bebida era, solo quería salir de ese lugar cuanto antes para aliviar sus mareos.
Luis, Mariana, Beatriz y fray Diego fueron al puerto y subieron al barco. Una vez el navío hubo salido de mar, Mariana se sintió aliviada interiormente aunque seguía sintiendo leves mareos. Por su parte, Luis no sintió ningún mareo como el la ida. Esto, sin embargo, fue cambiando con el paso del tiempo y finalmente volvió a la misma situación que en la ida hacía el Nuevo Mundo, es decir, muy mareado, con la piel muy pálida y con nauseas.
Esta situación de Luis impidió que pudiera ver como evolucionaba su hermana después de los mareos y vómitos en tierra. Mariana se mantenía bastante bien aunque tuvo que ir a vomitar un par de veces. Estos vómitos hicieron sospechar a Beatriz de un posible embarazo de la joven.
-         No lo creo – le comentó Mariana – esto es debido a estar en el Nuevo Mundo, ese lugar estaba siendo fatal para mí. Esto se ha unido con la pesadez de un viaje tan largo como este.
La barriga de Mariana fue creciendo de volumen y ratificó la teoria de Beatriz. Las dos sabían que eso no podía ser descubierto por Luis así que aprovecharon que éste estaba enfermo para disimular la barriga de la joven haciendo ver al hermano de la joven que había comido mucho. Como el hermano no estaba para comprobar si estaba embarazada lo dio como bueno.
El viaje tocaba ya a su fin y con ello llegaba también la recuperación paulatina de Luis. Poco a poco fue recuperando su color de la piel y dejando atrás los mareos y las náuseas.
-         Ya entramos en Sevilla – anunció el capitán del barco.
-         ¿Cómo te encuentras Mariana? – dijo Luis a Mariana por primera vez desde que salieron del nuevo Mundo ya que durante el viaje no tuvo que estar más pendiente de su salud que la de su hermana.
-         Bien, ya no estoy mareada – mintió Mariana porque sabía que su hermano también empezaría a sospechar del futuro bebé.
-         ¿Seguro? No tienes buen aspecto…
-         Sí, hermano de verdad estoy bien sólo que me estoy recuperando porque hace unas semanas todavía tenía algunos mareos.
Después de haber bajado subieron a un carro que los llevaría a Madrid, lugar de la Corte Real desde hacía bien poco. Allí se quedaría Luis y fray Diego acompañaría a las jóvenes hasta Medina de Rioseco ya que para su juicio aun quedaba mucho tiempo y Landa se quedaría en casa de los Enríquez.
El viaje fue bastante placentero dentro de lo que podía haber sido para Mariana porque Luis no era muy hablador y fray Diego se encontraba pensativo. Una vez llegaron a Madrid, las jóvenes y el fraile se despidieron del primogénito de la familia Enríquez.
En el trayecto de Madrid a Medina de Rioseco, Mariana y Beatriz decidieron contar a fray Diego el secreto porque ya llegaba un momento que era imposible ocultar la realidad. Evidentemente, en un principio el escándalo del religioso fue máximo pero Beatriz consiguió que el enfado le pasara un poco al religioso porque dijo que el Almirante ya ayudaría a su hija en las tareas de cuidar al niño. Eso sin embargo no acabó no el enfado del fraile ya que propuso que Mariana se hiciera monja.
-         De ninguna manera voy a ser monja
-         Es la única opción que te queda para mantener la honra
-         Según mi opinión mi honra está impoluta.
-         Mira niña, ¡o te haces monja o le dijo a toda Medina de Rioseco que tienes un bebé sin estar casada!
-         Si haces eso entonces yo declararé en tu contra en el juicio – respondió Mariana con una sonrisa maliciosa.
Finalmente, Diego de Landa cedió ante ese último chantaje y prometió no contárselo a nadie a excepción del Almirante.
La llegada de Mariana a Medina de Rioseco fue una de las cosas que estaba esperando con más ilusión a lo largo de los últimos cuatro meses. Al entrar el palacio del Almirante se quedó sorprendida por el silencio que reinaba. Pudieron encontrar al Almirante trabajando durmiendo en su cama. Don Luis se encontraba muy viejo porque presentaba una cara cansada y arrugada. El ruido creado por los recién llegados provocó que el Almirante se despertara y sonriera al ver a su hija delante de él.

Descripción de el sueño de un personaje (Diego de Landa)


Otro largo e intenso día de trabajo llegaba a su fin y ahora tocaba descansar. Fray Diego se tumbó en su cama a la hora de siempre, a las diez y cuarto para empezar un largo y sobrecogedor sueño. En un principio le fue difícil empezar a dormir pero poco a poco sus parpados le pesaban más y más hasta que llegó un punto que le fue imposible mantenerse despierto.
El fraile se encontraba en mitad de Maní con muchísima gente indígena a su alrededor. Estos por lo visto iban persiguiendo a los cristianos mientras cantaban extraños cánticos a los dioses. Cuando descubrieron la presencia de un fraile lo detuvieron y lo llevaron a un juez
-         Por ser cristiano – decía en español – debes subir a un barco sin rumbo
La barca apareció al instante y le obligaron a subirse. Empujaron la barca y se adentró al mar en aquel momento tenía las aguas teñidas de rojo. De vez en cuando salían manos y cadáveres del agua lo que hizo pensar a fray Diego que podría haber otros cristianos muertos por ahí.
Ya se veía tierra, y una vez llegó el fraile bajo rápidamente. Pensó que había regresado de vuelta. Pero no. Allí habían unos extraños seres que aparentemente había devorado a más de una persona y habían dejado por allí tirados sus huesos. Los monstruos eran enviados por el demonio ya que llevaban unas extrañas máscaras que simulaban máscaras de humanos gimiendo o clamando al cielo. También tenían símbolos anticlericales y luteranos en sus pechos.
Uno de los seres se acercó a él e intentó devorarlo pero fray Diego reaccionó a tiempo y sacó de su bolsillo su cruz. De ella salió una cegadora luz que impidió a los monstruos comérselo. De hecho los extraños seres retrocedieron ante la resplandeciente luz. La potencia fue aumentando de intensidad hasta tal punto que todo despareció y fray Diego  apareció tumbado en la cama boca arriba y mojado de sudor.  

 

La Contraportada


Durante en el siglo VI, un descubridor llamado Pedro Pérez descubre, en uno de sus viajes con su compañero José Javier, un tierra hasta entonces desconocida. Allí habitaban seres de todo tipo que en el viejo continente (lugar de origen del explorador) no existían. Además se encuentran con otros humanos que hablan una lengua extraña. El animal que más impresión causa a los exploradores es uno que los autóctonos llaman “mariposa”. Poco a poco los exploradores se irán adaptando a las condiciones del misterioso y fascinante lugar aunque tendrán más de algún problema.
El país de las mariposas ha ganado múltiples premios como el premio Nadal 2015 o el Premio Nobel de Literatura 2015 entre otros.

26 de març 2011

Minirresumen


Mriana ra na nña d Mdina d Rioseco hija dl Almirnte. Tnia dos hrmnos myores: Luis y Rdrigo. Su mjor amigo ra Alfnso pro cndo fue myor lo dtuviron pr impio. Luis s fue cn el rey y Rdrigo al Nvo Mndo. Ella s qda en Mdina d Rioseco pro prnto s va al Nvo Mndo a csarse. Allí cnoze a un ndio llmado Mguel. Se namoran pero su amor s imposible xq Rdrigo odia a ls ndios. Fnalment se se intntan fugar pero Rdrigo mta a Mguel y Mriana vlve a Medina de Rioseco.

Retos


Tabla Básica: Celos

Rodrigo no aguantaba a ningún hombre indio pero al que menos aguantaba era, sin duda, a ese Miguel. El motivo era bien simple: le estaba molestando para que Mariana se quedara en el Nuevo Mundo cerca de él. Los gestos entre su hermana y él lo ponían rojo de ira. Estaba decidido a actuar fuera como fuera.
-         Miguel, ¿quieres charlar un rato a solas?
-         No veo por qué no
A Mariana eso de dio mala espina pero no podía hacer nada.
-         Miguel, Miguel – empezó Rodrigo – me de la sensación de que tú y Mariana… como decirlo… sentís algo.
-         ¿Cómo?, no lo entendió – dijo el médico sin dejar de sonreír. Era evidente que lo entendía.
-         Quiero decir que parece que deseas a Mariana
-         Creo que vuestra merced se equivoca.
-         ¡No mientas sucio indio! – dijo el castellano
-         Cállese sí usted tiene celos de mí no es mi problema. Además no soy sucio
En ese momento Luis y el virrey junto con su hijo salieron del palacio haciendo terminar la discusión en seco.


Tabla Simbólica: Crisis

No podía creer lo que había oído. No podía ser cierto que fray Diego hubiese hecho un auto de fe así, de repente después de todo lo que había hecho por los mayas. “Me reuniré con él de urgencia mañana mismo” pensó fray Lorenzo.
Esa misma noche se dirigió hacia Maní para poder estar allí al día siguiente.
Cuando el Sol se hubo levantado de nuevo, fray Lorenzo ya estaba en la ciudad donde se produjo el auto de fe. El fraile se dirigió sin perder tiempo a la residencia de Landa.
-         Cuanto tiempo amigo, ¿qué te cuentas? – dijo un amistoso fray Diego
-         Todo va bien por allí pero me han llegado unas noticias terribles, ¿qué ha hecho vuestra merced?
-         Te refieres al auto de fe, supongo. Pues que descubrí que los mayas eran infieles pese a mis múltiples advertencias y quemé todas sus posesiones impías y herejes.
-         Pero usted respetaba… quiero decir que pensaba que sólo quería educarlos en la fe pero no imponérsela a la fuerza.  
-         Quizás le dí esa impresión – dijo de Landa
-         Pero no soy el único que se ha sorprendido del auto de fe. Miguel y Mariana también están muy conmovidos por sus actos. ¿Le ha pasado a vuestra merced algo? ¿Está en algún tipo de crisis personal?
A fray Diego le ofendió tanto esa última cuestión que hecho, en un arrebato de ira, a fray Lorenzo de su residencia.



Tabla Básica: Cartas

Desde que Mariana se había decido a ayudar a su padre en el almirantazgo sus clases de más pequeña se estaban poniendo en práctica, de alguna manera. Era como un examen final de sus clases después de tanto tiempo.
-         Mariana, redáctame una carta para el Almirante de Villalón de Campos
-         De acuerdo, padre
Entre todas las tareas que don Luis encargaba a Mariana, la que más le gustaba era la de redactar cartas. Disfrutaba del lenguaje gracias la educación adquirida en su niñez y madurez.
-         Dile que en breve lo iré a visitar para resolver el tema de la alianza económica
-         ¿Alianza económica? Pensaba que íbamos bien de dinero – respondió la joven
-         Sí, fue él que me pidió ayuda. Además será mutuo, es decir, que nosotros también tendremos beneficios que nunca vienen mal.
-         Voy a redactarla, pues
-         De acuerdo.

Tabla  Leyes de Murphy: Nada se va para siempre

Después de contemplar el bosque con todas aquellas mariposas, que, según los mayas, eran las almas de los muertos, Mariana se puso a reflexionar sobre donde iban las cosas que desaparecían como por ejemplo las almas de las personas. Es evidente que las almas de la gente no se transforman en una mariposa pero era bonito pensar eso.
Mariana decidió hablar con Miguel de ese tema.
-         ¿Dónde crees que van las cosas que desaparecen?
-         ¿A qué te refieres?
-         A cosas que se van para siempre como nuestras almas o la carne de los animales cuando llevan mucho tiempos muertos – dijo Mariana
-         Bueno, es una interesante reflexión, pero en mi opinión nada se va para siempre, Mariana. Tenlo presente siempre.
-         ¿Y entonces las almas humanas…?
-         Depende de tus creencias – dijo en un susurro el medico – si eres cristiano tu alma permanece para siempre en el Paraíso, en cambio si eres maya tu alma se irá al valle de las mariposas. En el fondo, las dos cosas son la misma, la vida eterna y la llegada, en distinto modo, a un paraíso.

Realidades paralelas

¿Y si nuestros personajes se reencarnaran en otros totalmente diferentes pero manteniendo su carácter?

Ya había llegado el mes de noviembre y el campeonato mundial de Fórmula 1 (el certamen más importante de automovilismo de velocidad) encaraba su recta final. Esa temporada había estado muy igualada: Mariana era llegaba líder a la última carrera pero seguida muy de cerca por Miguel y Rodrigo. Miguel únicamente se encontraba a dos puntos de la chica mientras que Rodrigo ya estaba a diez puntos debido a unas penalizaciones que recibió por jugar sucio en la pista.
Mariana era una piloto segura y mucho mejor que la Mariana que inicio el campeonato. Al principio presentó dudas porque llevaba pocos kilómetros a manos de su coche pero gracias a la experiencia acumulada con el paso de la temporada, se fue afianzando en el campeonato hasta llegar a ser líder. Mariana, además, contaba con el apoyo de Beatriz cuyo marido murió durante una carrera.
Miguel era un piloto con mucho talento. Probablemente era el que más talento tenía en toda la parrilla. Eso no es garantía de éxito porque no sólo el piloto influye en las carreras. Además la joven Mariana irrumpía con éxito su reinado en la competición. Miguel era un piloto elegante y muy respetuoso con los demás así despertaba simpatía en muchos de los demás pilotos. 
Rodrigo tenía más experiencia que Mariana pero su manera de pilotaje no era mucho mejor que el de la joven. La manera de llevar el coche de este piloto era rara y por muchos mal vista: desgastaba mucho los neumáticos y arriesgaba mucho cada frenada. Cuando adelantaba los rivales, se acercaba mucho a ellos cosa que podía provocar algún que otro accidente. Por estas irregularidades, se decidió sancionar con una carrera sin participar a Rodrigo.
Además de estos pilotos con opciones a ganar el campeonato había otros que ya no lo podían ganar matemáticamente como Luis, un piloto experto en la competición pero que su manera de correr era demasiado conservadora.
Con este escenario, pues, se llegó al Gran Premio de México que se disputaba en la península del Yucatán. El viernes se disputarían los primeros entrenamientos para adaptar los bólidos al circuito, el sábado se definiría el orden de salida para la carrera que se disputaría el domingo. 
Los entrenamientos del viernes no tienen demasiada importancia pero en carreras como esta quedar por delante del rival podría suponer un golpe a la moral del contrincante.
Miguel fue el que quedó primero muy seguido de cerca por Rodrigo. Mariana quedó tercera pero un poco más retrasada en tiempos.
-         ¿Os lo habéis tomado con calma, verdad? – le dijo Miguel una vez terminados los entrenamientos a Mariana
-         ¿Crees que te diré nuestra estrategia?
-         Por su puesto que no, sólo era curiosidad – respondió esbozando una sonrisa.
Esa sonrisa en ocasiones podía con Mariana y finalmente su rival en pista y amigo fuera conseguía su objetivo.
-         De acuerdo, sí, pero ya lo sabes los viernes no son más que para configurar el coche.
-         Claro, claro.

El sol ya volvía a salir anunciando un nuevo día en México. El sábado ya era una realidad y empezaba la hora de la verdad para Mariana, Miguel y Rodrigo.
Rodrigo estaba enfadado por no poder haber estado encabezando la tabla de tiempos el día anterior y fue al circuito decidido a marcar el mejor tiempo.
La sesión de treinta minutos empezó. En un principio Luis, uno de los pilotos que no podía ganar el mundial hizo el mejor tiempo. Poco le duró la alegría a este piloto: con el paso de los minutos los tiempos se rebajaron y los tres candidatos ya estaban delante. Mariana empezó tomándoselo con calma y se mantuvo tercera, tras Rodrigo, que salió a todas, y Miguel.
Cuando quedaban diez minutos empezaron las hostilidades: Miguel superó a Rodrigo y Mariana rebajó sus tiempos acercándose mucho al segundo. Finalmente la líder del mundial también superó a Rodrigo pero aun quedaban tres minutos de sesión.
-         Bien hecho, Mariana – le dijo Beatriz, en el garaje de su equipo.
-         Esto aun no ha terminado, pueden pasar más cosas – le respondió Mariana.
En la pista Rodrigo y Miguel luchaban por la primera posición y bajaban más aún sus tiempos. Esto hizo que Mariana saliera rápidamente de su garaje para intentar unirse a la lucha.
Rodrigo consiguió superar de nuevo a Mariana pero le fue imposible hacer un tiempo más rápido que el de Miguel. Así pues, Miguel quedó primero, Rodrigo segundo y Mariana tercera, igual que el día anterior.
Una vez terminada la sesión, Rodrigo fue al garaje de Miguel para conversar con él.
-         ¿Cómo lo has hecho? Era imposible superarte
-         Con trabajo y una buena configuración del coche
-         Seguro que con trampas… - dijo en un susurro Rodrigo
-         ¡¿Cómo te atreves?! No se puede ir acusando a todo el mundo sólo por perder.
Pero Rodrigo ya no escuchaba, sino que fue a buscar una llave inglesa en el garaje de Miguel y le dio un golpe en la cabeza. Cuando los mecánicos de Miguel lo vieron se escandalizaron y saltaron encima de Rodrigo y lo llevaron delante los comisarios de la carrera. Otros mecánicos se quedaron con Miguel y lo llevaron a la clínica del circuito. Allí determinaron que había sufrido una hemorragia cerebral por causa de dos golpes, el de la llave y contra el suelo. Esa misma noche hubo complicaciones en el cerebro de
Miguel y se anunció su muerte que propició la suspensión de la carrera y por extensión del Mundial. Rodrigo por su parte fue acusado de homicidio y llevado a un jugado cercano al circuito.

25 de març 2011

Final múltiple

Final Múltiple (a partir de la página 435)

[…] – Vayámonos, mi niña.
Mariana no hizo caso a Beatriz y siguió acercándose a la tícitl. La mujer no se inmutó a las palabras que Mariana había pronunciado con anterioridad y parecía que no tenía la más mínima intención de hacerlo próximamente.
-         ¡Estoy segura que me entiendes! – exclamó la joven enfadada.
-         ¿No lo ves, Mariana? Ya te he dicho que no sabe lo que dices. Vámonos de una vez
-         No, necesito algo de Miguel para estar allí en España. No quiero olvidarme nunca de él – decía Mariana – si no me lo da la tícitl lo voy a buscar yo.
-         ¿Entonces no vas a volver con tu padre a Medina de Rioseco? – dijo una sorprendida Beatriz.
-         No, para mí esto es mucho más importante
-         Pero… yo quiero volver, Mariana
Esta última frase provoco un tenso silencio que finalmente y, después de pensar mucho sus palabras, Mariana rompió
-         Pues ve tú sola. Si no te molesta, claro.
-         Necesito la compañía de alguien para un viaje así, es mucho tiempo sola.
-         Diego de Landa va hacia allí, ¿recuerdas? Puedes ir en su compañía.
Finalmente las dos mujeres decidieron que el fraile acompañaría a Beatriz a Medina de Rioseco. Pero su decisión aún era desconocida por el religioso y por Luis, que estaba preparando el viaje de vuelta de su hermana.
-         Luis, hermano, al final he decido quedarme aquí.
-         ¿A qué es debido este repentino cambio, hermana? – preguntó Luis.
-         Bueno, digamos que quiero reflexionar sobre lo ocurrido con Miguel y Rodrigo – dijo Mariana
-         Está bien, acepto tú decisión. Debe ser muy duro para ti, Mariana, y si crees que esto es lo mejor, adelante.
Después de esa conversación, Luis se fue a hablar con Beatriz y le preguntó qué haría ella. La mujer le explicó lo que habían acordado entre Mariana y ella así que Luis se fue a buscar a Diego de Landa que aceptó de buen grado acompañar a Beatriz.
El viaje sería dos días después así que a Mariana le dio tiempo de despedirse de Beatriz. Pese a eso cuando llegó la hora de la despedida definitiva, ninguna de las dos pudo contener la emoción.
-         Esto es muy… ¿nunca más nos veremos, Mariana?
-         No digas eso mujer – respondió Mariana entre sollozos – cuando encuentre algo de Miguel volveré, lo prometo.
-         De acuerdo
Todos los viajantes subieron al barco y Mariana visualizó la figura de su amiga y madre –aunque no hubiera nacido de ella-. Quería gravar a fuego esa imagen en su retina, por si, por lo que fuere, nunca más la fuera a ver.
Después del emotivo despido de Beatriz, Mariana fue al palacio del virrey donde tenía todas sus pertinencias. Decidió que lo mejor sería volver al monasterio de fray Diego. Quizá por allí podría encontrar alguien que conociera bien a Miguel.
El viaje hasta allí se le hizo largo y pesado. La joven no podía dejar de pensar en Miguel y la tremenda barbaridad que había cometido su hermano Rodrigo. En sus pensamientos tampoco se olvidaba de su padre y de Beatriz. Tenía pensado cumplir su promesa pero no tenía muchas esperanzas en encontrar algo de Miguel en tiempo cercano.
Al llegar al monasterio, la joven estaba muy cansada y se fue a dormir a la misma cama donde tuvo lugar el primer encuentro con el médico. Allí se pasó muchas horas reposando; las últimas horas estaban resultando fatales para la joven.
Cuando, al fin, se levantó de la cama decidió inspeccionar el monasterio para ver si había algo de Miguel. Evidentemente, el lugar estaba vacío así que Mariana tuvo libertad para inspeccionar. Primero fue al dormitorio de Lavanda. Allí estaba lleno de cristos y vírgenes en las paredes. La chica miró por los armarios, las sillas, los cajones e incluso entre las ropas del fraile. Allí no había nada referente a Miguel.
Después fue al resto de habitaciones mirando con mucho cuidado todos los rincones. Esto le llevó varios días, debido a las grandes dimensiones del monasterio. Pero no encontró nada que le sirviera; sólo encontró objetos como unos lápices, una daga, un libro escrito en maya y unas monedas.
Así pues, después de unas semanas allí Mariana decidió ir a Maní por sí alguien sabía donde vivía Miguel. El poblado mostraba un aspecto totalmente diferente al que Mariana pudiera haber imaginado: Maní parecía una ciudad fantasma.
Mariana llegó a una plaza donde había una placa donde rezaba lo siguiente: Recordatorio al auto de fe de Maní realizado por Diego de Landa el día 14 de julio de 1489. Esto hizo comprender a Mariana el por qué de la ausencia de gente en Maní.
Cuando salió de nuevo a las calles, empezó a dar vueltas por el pueblo hasta que por fin encontró a un hombre que aparentemente era español.
-         Disculpe, señor
-         Hola, joven. ¿Qué hace vuestra merced a estas horas por aquí?
-         Estoy buscando a alguien – respondió Mariana que decidió ir al grano - ¿conoce usted al médico Miguel?
-         Miguel… - respondió el hombre pensativo – sí… creo que sí que lo conozco. Creo que fue él quien curó a mi hermano de sus dolores de cabeza.
-         ¿Y sabe donde vive?
-         Recuerdo el lugar donde lo curó porque iba allí casi cada día pero le reitero que no se con certeza si ese Miguel es el médico del que te estoy hablando.
-         Lléveme allí, por favor.
-         De acuerdo, como quieras.
Aquél hombre no era mucho mayor que Miguel pero no tenía su noble y esbelta figura sino que la imagen que presentaba era mucho más descuidada que la del médico.
-         Vive aquí en Maní – dijo – ya llegamos.
-         Si que estábamos cerca.
-        
-         Muchas gracias… - Mariana dejo entrecortada la frase.
-         Fernando, me llamo Fernando.
-         Yo Mariana
-         Pues de nada, Mariana. Hasta la próxima. – dijo Fernando que se dio la vuelta y se fue.
Mariana tocó varias veces el timbre pero nadie le abrió. Al cabo de un rato intentó abrir la puerta y milagrosamente ésta estaba abierta. Dentro de la casa, la joven pudo comprobar que realmente era la casa de Miguel, estaba la bata que llevaba puesta en su primer encuentro. “Esto es lo que ando buscando”. Metió cuidadosamente su mano en los bolsillos y encontró un escrito que el médico tenía preparado para Mariana. La nota decía lo siguiente.
Mariana, sé que nos hemos querido y te sigo queriendo mucho, muchísimo. Pero siento que nuestra relación no puede fructificar, siento que allá donde vayamos seremos odiados por alguien por ser una mezcla de indio y castellana. Así que creo que debemos dejar de vernos. Lo siento muchísimo pero te sigo amando igual,
Miguel

Al ver esto Mariana no pudo soportar el dolor porque ella creyó que Miguel estaba convencido de lo que hacía. La chica no sabía qué hacer, parecía que la cabeza le iba a explotar. El corazón le iba a 100 o quizás a 1000. Impulsivamente se dirigió a la cocina y nunca más volvería a ver más mariposas ni volvería a escribir más cartas al Rey como había hecho durante más de su finalizada vida.

12 de març 2011

Poemas


 Miguel
Que muchacha tan castellana    A
que es esta llamada Mariana.      A
Llegada desde el otro mundo      B
donde vivía con su inmundo       B
hermano de sangre cristiana.       A

Ahora que la tengo aquí al lado       C
creo que soy un poco agraciado.     C
¡Oh, hija de Almirante español!      D
Necesito ver contigo el sol              D
para, por fin, ser afortunado              C


Mariana
Bonito nombre es el suyo, Miguel      A
y tan grandes son sus conocimientos   B
que hasta sabe hacer adivinamientos    B
de lo que pienso de todos y de él.        A

Mientras otros se divierten matando    C
Miguel se pasa el tiempo curando.        C
Puede ser indio, pero me da igual        D
ya que es un hombre y no es un animal  D

Mira, indio, viene por allí andando     C
aquel que debería ser fraternal            D
pero en realidad para mi es fatal          D

¿Qué has hecho hermano? Eres apocado   C
y malo. Has hecho un desmesurado            C
crimen y espero que seas juzgado                C

Una imagen, mil palabras













Representa el castillo donde nace Mariana












El barco con el que Mariana, Luis, fray Lorenzo y Beatriz van al nuevo mundo













Cultura maya













Auto de fe de Maní



















La fe que predicaban fray Lorenzo y fray Diego













Cartas que Mariana envía al rey


















Las ideas luternas llegan a España.


















La Santa Inquisición actua en contra de los herejes















El Virginal donde se ocultan los documentos herejes.

10 años después

Otro jueves se levantaba en Medina de Rioseco. Ese día la Almirante se despertó con un buen ánimo. Apenas llevaba cinco años como máxima representante de la villa pero casi todas las gentes del pueblo la querían. El proyecto de la hija de don Luis era ambicioso y quería desarrollar la ciudad construyendo y remodelando edificios, crear puentes, augmentar la población de Medina de Rioseco…
Se levantó y se sentó, como cada día, en el comedor donde Brígida ya le tenía preparado el desayuno.
-         Huevos revueltos con cereales – dijo la sirvienta
-         Está bien – respondió, con una sonrisa – hoy tengo hambre.
Mientras desayunaba iba reflexionando sobre su estancia en el Nuevo Mundo. Después de diez años aún pensaba en eso porque le marcó la vida. Pensaba en qué tipo de mariposa se habría convertido Miguel, qué habría sido de su hermano Rodrigo o que pasaría con el hijo del virrey.
Una vez hubo terminado de desayunar la noble mujer se levantó y se fue a dar una vuelta por el pueblo, para disfrutar del bonito día que hacía. Lo primero que hizo fue dirigirse a la plaza, aquella donde de pequeña se perdió siguiendo a un juglar. En ese momento el mercado se estaba montando porque aun era temprano. Cuando los comerciantes se dieron cuenta de la presencia de aquella mujer, la saludaron con más o menos efusividad.
-         ¿Cómo está vuestra merced? – le dijo uno
-         Muy bien, dando un paseo por este noble pueblo
La Almirante siguió avanzando por el pueblo pero las cosas cambiaron. Se alejó la plaza y de las calles centrales de la villa y se fue acercando hacia las periferias de la ciudad. Allí la situación era desconocida para ella. Nunca había ido por allí y de hecho pensaba que por esa zona no había nada.
Por las esas oscuras callejuelas había mendigos y de vez en cuando los locales eran negocios. La gran mayoría de los edificios eran casas que se veían deshabitadas.
-         ¿Qué hace por aquí su majestad? – dijo una voz burlona a sus espaldas
Intentó correr, la Almirante, pero el hombre de sus espaldas ya la había agarrado
-         ¿No me reconoces? – dijo él
-         Por supuesto que sí – respondió con furia –  ¡no te quiero por aquí vete al Nuevo Mundo o a donde sea!
-          Huí de allí, como lo hiciste tú – respondió Rodrigo – me mantuve en la celda durante unos seis meses. Pero mi condena duraba dos años y no podía permitirme estar allí durante tanto tiempo. Así que me puse en contacto con el virrey. Como él no es tan capaz como su padre y no tenía experiencia aún en su cargo lo puede convencer de que no hice nada malo para que me liberara. Lo hizo y puede colarme en un viaje de vuelta. Pero al barco lo atacaron los piratas y el barco estuvo en manos de corsarios durante mucho tiempo. Probablemente duramente años. Yo me mantuve allí siempre sin hacer ruido. Estaba con los equipajes así que me pude alimentar de la comida de los demás pasajeros. También requisé dinero que me permitió contratar un carruaje hasta aquí, una vez el barco estuvo liberado.
Hacía rato que su no escuchaba. Mientras él hablaba ella estaba buscando con la vista algo que la ayudara a escapar de las garras de Rodrigo. Fue en ese momento cuando encontró una daga en el suelo. Le dio una patada a Rodrigo que aún la tenía agarrada y la soltó por unos segundos. Ella los aprovechó para coger la daga y esconderla.
-         ¡Ahora ya eres mía, por fin! – chilló Rodrigo
Dicho eso se abalanzó sobre la Almirante. Pero Mariana pudo sacar la daga a tiempo para defenderse. Rodrigo se quedó con una expresión fija en el rostro y ella salió corriendo hacia el palacio de inmediato.
Una vez allí recogió sus cosas aprisa y se fue del pueblo sin decir nada a nadie. Ahora el pueblo se quedaba sin Almirante. Cuando Mariana estuvo fuera del pueblo decidió que lo mejor era que a partir de ése momento iría buscando un lugar donde fuera feliz para desarrollar sus últimos años de vida.

Cruce de historias

El país de las mariposas y La segunda parte de Don Quijote de la Mancha.
 Mariana era una joven apasionada que vivía junto a sus padres en Medina de Rioseco, allá por el siglo XVII. Su padre era el Almirante de Medina de Rioseco y su hermano Luis era el heredero del reino.
Hacía poco que se había publicado un extraño libro que se burlaba de los libros que ella estaba acostumbrada a leer. El personaje principal de este libro, llamado El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, era un hidalgo que de tanto leer esos libros de caballerías enloquece hasta tal punto de imitar a los caballeros.
Cuando Mariana leyó ese libro pensó que a nadie le podía pasar eso y que la historia del hidalgo-caballero no era verosímil. Pero la chica estaba equivocada. La historia de Don Quijote estaba basada en hechos reales y como se especifica en el libro, este personaje habita en la Mancha.
Mariana recibía clases por parte de su padre para explicarle como debía ser una buena dama con sangre real. Pero cuando sólo llevaban cuatro clases, el Almirante Don Luis tuvo problemas de salud y tuvieron que dejar las clases.
-         Ana, lleva a Mariana a la ínsula de Sancho Panza que según dicen es escudero del gran Don Quijote y debe saber por su amo como se comportan las buenas doncellas.
-         ¿Cómo? – saltó Mariana - ¿Acaso existe ese tal Don Quijote de la Mancha?
-         Por supuesto – respondió su padre - ¿nunca te había hablado de él? Es uno de los caballeros andantes más importantes del reino
-         Nunca me habías hablado de él pero yo me he leído un libro que se ha publicado de sus aventuras.
A Mariana le extrañó mucho que ese personaje existiera antes de la creación del libro y por eso le preguntó a su padre cuanto hacía que lo conocía.
-         Pues desde hace poco. Puede ser que haga cuatro o incluso cinco años.
-         El libro que me he leído se publicó hace cinco años, debe ser una invención que corre por el reino – dijo Mariana.
-         No lo creo, algunos dicen que lo han visto.
La joven se resistía a pensar que alguien pudiera volverse loco sólo por leer. Era imposible según Mariana.
-         Vamos pues, hija, a la ínsula de Sancho – dijo doña Ana a Mariana.
-         Vamos, a ver si existe… - murmuró la muchacha.
Mujer e hija se dirigieron al carruaje que disponía la familia del Almirante para viajar a donde fuera. Doña Ana dijo al conductor que las llevara a la ínsula que los duques habían cedido a Sancho. Sorprendentemente, el conductor sabía donde estaba esta ínsula y no vaciló ni un momento al arrancar el carruaje.
El viaje duraría un par o tres de horas ya que tenían que pasar por una parte de la meseta española. Durante el viaje, Mariana observaba el desértico paisaje y de vez en cuando pasaba gente por los caminos: Mariana vio desde campesinas trabajando la tierra hasta un grupo de hombres atados con un par de guardas a caballo custodiándolos.
Cuando ya habían transcurrido dos horas el carruaje se detuvo de repente. Mariana bajó a ver qué pasaba porque doña Ana estaba dormida. Allí estaba subido en un blanco caballo y delante del carruaje.
-         Atrévase vuestra merced a librar una lucha contra el mayor de los caballeros andantes de la historia. Libere de una vez a esas princesas que lleva dentro de ése vehiculo – dijo el caballero Don Quijote de la Mancha.
-         ¿Es usted aquél que confunde los molinos con los gigantes? – preguntó Mariana estupefacta.
-         Soy el caballero Don Quijote de la Macha, ése soy.
-         Leí las aventuras de vuestra merced – dijo Mariana – ¿dónde anda su escudero Sancho?
-         Está gobernando una ínsula cerca de aquí. Noble princesa ahora la libero junto a sus compañeras.
-         Ya somos libres, gracias. Sólo queríamos visitar al gobernador Panza para que me enseñe como ser una buena dama.
-         Ah! Por eso me habéis preguntado donde estaba el bueno de Sancho Panza. Bien, si es por eso entonces ya se lo puedo explicar yo mismo.
Entonces retiraron el carruaje de mitad del camino y Don Quijote le explicó las principales cosas que debe hacer una mujer de sangre real. Una vez el caballero hubo terminado, él siguió su camino y el carruaje volvió hacia Medina de Rioseco.
Una vez allí Mariana despertó a su madre, quien no se enteró de nada. Después se fue a buscar a su padre y le dijo que tenía razón y que Don Quijote existía.